POR FUERA
El diseño corre a cargo del holandés Laurens van den Acker. Quien intentó adoptar la misma estética a modelos ya existentes y que todavía tienen vida útil por delante.
El sedán de Renault sigue con las proporciones más generosas de su segmento, pero el nuevo diseño de trompa se ve más fresco, afilado y deportivo. Se rediseñaron la parrilla, el paragolpes delantero, las ópticas y parte del capot. El emblema del Rombo ahora es más grande y prominente.
Además, a partir las versiones Dynamique y privilége agrega faros antiniebla delanteros, luces diurnas de leds y ópticas traseras también con leds. Las llantas también son de nuevo diseño. Las ruedas de 17 pulgadas, con neumáticos Continental 205/55R17, son exclusivas de la versión Privilége. Todos los otros Fluence tienen llantas de aleación de 16 pulgadas.
POR DENTRO
Ahora, todos los Fluence vienen de serie con tablero digital. Y, excepto la versión 1.6 Dynamique, todos vienen con acceso sin llave (por tarjeta) y pantalla táctil de siete pulgadas con GPS TomTom. Esta pantalla incluye el sistema R-Link, que permite centralizar las funciones del audio y el Bluetooth, incluyendo comandos por voz.
Pese a ello, el sistema R-Link es bastante práctico y completo. En las versiones Luxe Pack y Privilége, además, cuenta con cámara de retroceso y sensores de estacionamiento delanteros/traseros.
El habitáculo se renovó con una nueva propuesta en diseño de tapizados. El cuero está disponible desde la versión Privilege. La idea de Renault es que no haya que pagar por el Fluence más caro para poder disfrutar algunos detalles de equipamiento puntuales y muy deseados por cierto público.
La calidad de terminación es correcta, con una excelente insonorización y un climatizador bizona (desde la versión Privilege) de funcionamiento correcto.
La posición de manejo es relajada y algo elevada. El volante se regula en altura y profundidad. Algunos competidores incluyen butacas e ajuste eléctrico en las versiones tope de gama, pero esto no está disponible en el Fluence.
Las plazas traseras siguen siendo amplias, con el ancho suficiente para que viajen tres adultos. La limitación sigue estando en la altura del techo. Por el ángulo de inclinación de la luneta, los más altos siempre van a tocar arriba con sus cabezas.
El baúl es más que generoso: tiene 530 litros de capacidad.
SEGURIDAD
Desde las versiones de entrada a gama, el Fluence viene con frenos ABS y doble airbag frontal. Pero también trae de serie frenos a disco en las cuatro ruedas (los delanteros, ventilados), distribución electrónica de frenado, asistencia al frenado de emergencia y anclajes Isofix.
El doble airbag lateral delantero y el tercer apoyacabeza trasero se ofrecen a partir de la versión Luxe. Y sólo las Privilége cuentan con control de estabilidad, control de tracción y doble airbag de cortina.
MOTOR y TRANSMISIÓN
El motor es de 2.0 cc y 16v.
Entrega 143 cv a 6.000 rpm y 195 Nm a 3.700 rpm. Se asocia con una caja manual de seis velocidades o con una automática CVT de seis marchas preprogramadas. La tracción es delantera.
CONCLUSIÓN
Las prestaciones son respetables para un auto de esta potencia. Acelera de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos y alcanza una máxima de 193 km/h.
Es un sedán ejecutivo para realizar viajes con el mayor confort. El tanque de 60 litros y el consumo medio de 9 litros cada 100 kilómetros garantizan una buena autonomía.
Al democratizar en las diferentes versiones algunos elementos de equipamiento muy apreciados por buena parte del mercado caja CVT, pantalla táctil, llantas de aleación, anclajes Isofix.
Después está el tema de la competencia. El Fluence participa de uno de los segmentos más reñidos de nuestro mercado, donde todas las marcas generalistas tienen fuerte presencia.

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